Monday, October 30, 2006

colorín... colorado...

Estaba perdida dentro del universo café que ofrecían los ojos de Hiko, concentrada en reprimir sus emociones que luchaban fieramente por aflorar. También tenía que admitir que el alcohol no ayudaba mucho... uff... mal panorama para ella, muchos abrazos y besos de él.

Misao sintió una suave punzada al verlo en la mañana, aunque intentó saludarlo con normalidad. Error! Todo lo planeado se iba por un caño cuando Hiko sonreía para ella, porque ella sabía que ESA sonrisa sólo se fabricaba para hacerla sufrir.

Coqueteó contra la culpa de saberse un engaño, odiando admitir que los juegos deben terminar. Mientras tanto soñaba con que Hiko acercase sus labios a los propios. OMG! ^^

Compañía y un helado. Charla amena, constructiva y destructiva. Sueños nuevos, teorías rotas ¿Quién imaginaría vagas respuestas de un campeón? La evadía... estaba segura.

Si el abrazo de despedida la shockeó, el beso cercano a sus labios en precencia de público conocido la dejó marcando ocupado brígidamente.

Y Misao muere en el intento de soñar !!!

x_X!



Y Misao sonrié porque Hiko la quiere, extrañamente pero la quiere... y ella lo sabe.


=)


y esta fue una historia de medianoche...

Misao caminaba perdida en sus pensamientos cuando se percató de que estaba viviendo y debía reaccionar ¡ya! ¿Qué hacer? Horror, no estaba preparada para vivir semejante disyuntiva. Podía percibir su propio miedo mientras tiritaba simulando un frío que jamás existió... porque su corazón sentía perder una capa de hielo.
Él se acercó con ternura, confundiéndola. Misao sonrió aceptando el abrazo aunque por dentro quería morir... aquellas caricias no merecían dirigirse a ella, eran falsas... casi tan falsas como su propia verdad.
Pese a todo, mentira o no, Misao quería arriesgarse a soñar un ratito más. Allí, cercana al fin del mundo, dejó que sus manos expresaran lo que jamás podría pronunciar.

Y sus sueños se acababan pues comenzaba la mañana y el regreso a la realidad. El trayecto hacia la vida no fue breve, para ella un minuto duró más. En su interior Misao sabía que tendría que esperar nuevamente para sentir, de la misma forma que tomaba conciencia de lo dañino que eso resultaba.

No fue extraño que unas lagrimitas recorrieran sus ojos, aunque nadie las vio. Era lógico, jamás le prestaban atención... se había asegurado de que fuese así. Total, nadie sería capaz de observar que tras su máscara existía dolor.

Ella sonreía bajo la lluvia, pero en el fondo estaba llorando...

Friday, October 27, 2006

eso y más...

ese insólito problema de recordar pasos es lo que no me permite avanzar. soy tonta porque sé donde está... aunque me da miedo recordar que es él.
podré haber estado años tranquila pero un shock post conocimiento de su persona cambió mi perspectiva. da igual... me gusta pensarle, y mientras sienta que puedo retenerle en alguna canción todo estará bien. el problema es lo patético que es esperar sin hacerlo porque, en realidad, no tengo nada que hacer rai nau.
filo! a quién la interesa...? a nadie. por qué aquí entonces? ahhh ... quién sabe! xD! porque internet me recuerda lo qué he sido durante estos años y las manías que pueden surgir para permanecer en un mundo diferente. eureka! ahí está la madre del cordero "d-i-f-e-r-e-n-t-e-s" siempre se habla de invalidar la discriminación sin saber que en la vida existen parámetros que separan a las personas.
es tonto, lo sé, pero resultó ser así... existen sonrisas incapaces de ser y hay que aprender a vivir con eso ¿aceptarlo? jamás, muchas gracias.
y a las tres y tanto de la mañana siento que puedo esperar un ratito más.

Monday, October 02, 2006

algodón de azúcar freak!

podría ser un mal cuento decir ahora que nada siento aunque en el fondo es verdad, incluso yo sigo dudando que eso pueda suceder en minutos... al parecer así ocurrió. ahora me encuentro tan tranquila observando el espejo ¡no veo nada y encuentro todo! aja! ahí está la clave, en el fondo era yo no tú quién debía encontrarse... supongo que siempre será igual llegado el momento. es verdad, lloré por ti... también lloraba cuando no quería crecer.